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Físico

LA ENFERMEDAD EN LA HISTORIA

 

 LA ENFERMEDAD A LO LARGO DE LA HISTORIA

 

"Tensa un arco hasta el límite, y pronto se romperá" - Proverbio taoísta.

Hoy en día, la investigación médica está más orientada a tratar la enfermedad (cuando ya se hace presente a través de sus diversos síntomas), que en procurar evitarla mediante la prevención o conocer las causas fundamentales que la provocan.

Por ejemplo aún no se conoce el orígen real de la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas (o demencias seniles), o cómo funciona el mecanismo del efecto placebo, por poner algunos ejemplos.

Desde estas líneas intentaremos resumir la forma en que la raza humana ha interpretado el hecho de enfermar.

1. LAS ENFERMEDADES Y LA CULPA

 

Desde los tiempos de Moisés, la religión hebrea consideraba que la enfermedad sobreviene a la persona por sus pecados y por haberse apartado de "la Ley de Dios". Curiosamente esta aseveración es compartida por otras comunidades (como por ejemplo los pueblos de Hawái que desarrollaron el Ho'ponopono).

En la Europa de la Edad Media, la peste negra mató a 80 millones de personas entre 1346 y 1361, el 60% de la población europea.

Ahora sabemos que su causante fueron las pulgas de las ratas que transmitían la variante de la bacteria Yersinia pestis, verdadero origen de la enfermedad.  Pero entonces, primero se culpó a los judíos de envenenar los pozos, (llegándose a exterminar a comunidades enteras) y cuando ya no quedó a nadie a quien señalar, luego se culpó de la persistencia de la enfermedad al no arrepentimiento de la población por sus pecados.

Existe una fe universal, (en todo el mundo), en que algunas personas actúan como representantes de la divinidad, llámense gurús, hechiceros, swamis, curanderos, naguales, yoguis, chamanes o hombres sabios (amawtas).

Estas personas cuentan con el poder de la curación de enfermedades a través de un poder sobrenatural que actúa cuando el paciente requiere sus servicios, y cuyo funcionamiento, la medicina convencional desconoce.

2. LAS RELIGIONES Y EL CONTROL DE LA DIETA

En el punto en que prácticamente todas las religiones se han puesto de acuerdo, es en asociar la salud espiritual (y quién sabe si la física) con lo que nos llevamos a la boca.

Las tres religiones provenientes de Abraham, (tanto la hebrea (judaísmo), la cristiana, como la musulmana (islamismo)), así como el hinduísmo (tradicionalmente vegetariano), le dan muchísima importancia a la dieta (hablamos de casi el 80% de la población mundial).

A. JUDAÍSMO

Por ejemplo, en el caso de los judíos, la comida "kósher" judía, proviene del "Cashrut", el conjunto de las leyes que marcan lo que debe y no debe ser apropiado para el consumo humano. En líneas generales podemos decir que se engloban dentro de dos grandes preceptos;

- La carne no puede ser comida juntamente con lácteos de ningún tipo: precisamente son dos de los alimentos más contribuyen a la acidificación del organismo. Eso no puede ser casualidad.
- Se prohíbe a los judíos comer carne de cerdo: lo cual va muy ligado a las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, a través de su organismo acólito el IARC y la última polémica sobre comer carnes procesadas.
- Los judíos tampoco pueden comer marisco, al ser un ser que vive en el mar y no dispone de aletas ni escamas (por otra parte el marisco eleva los niveles de colesterol, ácido úrico e incrementa el riesgo de cáncer colorrectal)
- Está totalmente prohibido comer sangre en cualquiera de sus formas: Por supuesto ni en embutidos, ni de cualquier otra forma. Incluso los animales permitidos deben ser desangrados totalmente antes de ser consumidos. Una mancha de sangre en un huevo lo convierte en "no kosher" (taref).

B.  ISLAM

En el mundo musulmán existen los preceptos islámicos de no comer cerdo, o sangre o bebidas alcohólicas o carroña o aditivos procedientes del cerdo (sólo comida "Halal" 'permitida'.


No se trata solo de comida sino de un conjunto de prácticas permitidas. Por el otro lado, el conjunto de prácticas prohibidas se denomina "Haram".

C. CRISTIANISMO

Los cristianos no pueden comer carne el viernes (y además, en el Génesis 1:29 contenido en la Biblia no se contempla la carne de animales o pescado como una opción alimenticia).


Impensable hoy en día para muchos creyentes que no imaginan siquiera que pudieran seguir viviendo sin ellos. En los monasterios benedictinos la carne es un elemento más de la dieta monástica y es consumida habitualmente.

Los practicantes católicos estrictos, contemplan la posibilidad de realizar ayuno los miércoles y los viernes (dieta a pan y agua).

D. HINDUISMO

Los hinduistas no pueden comer vaca por considerarse animal sagrado, y además, en la propia India, se contempla la dieta "Sátvica", es decir la basada en los "alimentos puros" (de SAT "Verdad").

Esa dieta apoya la realización del Ser, la máxima aspiración humana. Se compone de frutas, verduras, hortalizas, legumbres, los frutos secos, los cereales y los productos lácteos, cuanto más frescos mejor. Huevo, carne y pescado están prohibidos al no favorecer los sentimientos elevados y en cambio sí las bajas pasiones.

DIETA Y RELIGIONES: CONCLUSIÓN

¿Y si realmente nuestros hábitos alimentarios afectaran directamente nuestro estado de salud a medio-largo plazo?

Pensemos en el éxito de la dieta mediterránea, o la dieta alcalina... por poner sólo dos ejemplos.

Tanta insistencia de las religiones en controlar nuestra dieta, da que pensar.

En una época donde las condiciones sanitarias brillaban por su ausencia, para las diferentes religiones, mantener a sus practicantes en buena salud era importante en una época dónde la esperanza de vida era corta, la medicina no estaba avanzada, y otras religiones competían en número de adeptos para establecer su hegemonía sobre las demás.

Más valía prevenir que curar para prevalecer en número de creyentes respecto a la "competencia". No en vano, más creyentes sanos se traducía en mayor número de soldados en las guerras entre religiones (recordemos las cruzadas).

3. LA CIENCIA CONVENCIONAL EN LOS TIEMPOS MODERNOS

Según reconocidos especialistas de la salud de todo el mundo, solo entre el 5% y el 10% de las enfermedades que padecemos son debidas a factores relacionados con la herencia genética, (especialmente cierto en el caso de las enfermedades neurodegenerativas).

Y aunque exista una (porcentualmente pequeña), predisposición genética a determinadas enfermedades, nada está escrito.

El caso de múltiples gemelos univitelinos en los que uno aparece una enfermedad grave y en el otro no se manifiesta (compartiendo la misma carga genética), parece contradecir la teoría de que nazcamos con una especie de sentencia de muerte). Para eso existe el libre albedrío solo tú eres el responsable, en último término, de procurarte una buena salud.

4. TERAPIAS ALTERNATIVAS

Aunque no son propiamente una creencia religiosa, la terapias alternativas basan muchas veces el éxito o el fracaso de su efectividad, en la fe de la persona enferma en el tratamiento. Muchas personas tienen creencias que se apartan de la ciencia convencional, a la que miran con ojos desconfiados.

Últimamente cobran fuerza teorías (entre ellas la Nueva Medicina Germánica del Dr. Hamer) que colocan el interruptor que inicia una enfermedad grave, en el poder de la mente y en los pensamientos negativos del mismo paciente.

Según algunos terapeutas ortodoxos, el poder de las emociones trasciende el dominio de la psique y pasa a influir procesos físicos, alterando el ADN y provocando mutaciones malignas.

Este es un factor a tener en cuenta, puesto que existe un consenso generalizado en que muchos tipos de cánceres pueden ser efectivamente psicosomáticos (sobretodo los linfáticos), provocados por una época difícil, (un divorcio, una pérdida, una mala relación con un hijo, o un sentimiento de profunda insatisfacción con las propias circunstancias personales).

Incluso en algunos casos de síntomas de alergias de difícil localización de la causa, los profesionales sanitarios están recetando hoy en día, anti-histamínicos pero que cuentan en su composición con ansiolíticos, presuponiendo que las verdaderas causas de esa alergia, son mentales y no físicas.

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