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Sexual

EL CUERPO SEXUAL Y EL DESEO

EL DESEO: EL GRAN DESCONOCIDO

 

 

“Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama”

El deseo, como la salud y el dinero, solo se hecha de menos cuando se pierde. Y como ya dijo Miguel de Cervantes

Aunque existen diferentes tipos de deseo, comúnmente se asocia esta palabra al deseo sexual.

El equilibrio en el deseo sexual es requisito imprescindible para vivir la experiencia del sexo de forma satisfactoria.

 

DESEO: proviene de desiderare del latín “echar de menos” y éste de “dejar de ver las estrellas”. Muchos lo que echan de menos es el sexo en sí mismo y volver a ver las estrellas que nos provocaba esa actividad de jóvenes.

 

 

Las ventajas de tener un buen sexo son evidentes, el sexo, entre otros beneficios:

  1. Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardíacas,
  2. Mejora la tensión arterial,
  3. Ayuda a controlar el peso.
  4. Mejora los niveles de testosterona, oxitocina y serotonina.
  5. Estabiliza los nervios y mejora el estado de ánimo a través de la generación de la hormona DHEA.
  6. Reduce la sensación de dolor.

Y además de todo eso, (que también te lo proporciona el ejercicio físico), el sexo nos proporciona placer y lo que es tan o más importante, nos regula las hormonas.

Su carencia (hipoactividad sexual) o su exceso (hipersexualidad) provoca toda una serie de trastornos psicológicos que influyen la mente y el comportamiento humano a niveles muy profundos.

De esos trastornos psicológicos hablaremos más adelante, analicemos ahora casos extremos relacionados con la frecuencia de las relaciones sexuales a lo largo de la historia y su impacto en la salud física y mental.

EFECTOS SECUNDARIOS DE LA FALTA DE SEXO

1. LA HISTERIA

Una de las más famosas consecuencias de la abstinencia sexual fué la llamada Histeria Victoriana. La histeria (del griego hystéra, que viene a significar ὑστέρα, «útero», es un trastorno psicosomático (en teoría sin causa orgánico-física) muy común en sociedades puritanas con fuerte carga de represión sexual.

Aunque el término "histeria" viene definido por Hipócrates, ya había sido estudiado por los egipcios.

Platón 427-347 a.cPlatón, en su "Timeo", ya describió (quizá de una forma políticamente incorrecta a nuestros ojos) las, según él, causas y manifestaciones de la Histeria y, aunque parcialmente equivocada, ésta fue la creencia preponderante durante gran parte de la historia reciente, acerca de los trastornos histéricos.

"El útero es un animal que quiere engendrar hijos. Cuando esa pretensión es infructuosa durante demasiado tiempo una vez pasada ya la pubertad, se vuelve inquieto y avanza a través del cuerpo, cortando el paso del aire. Interfiere con la respiración, causando gran sufrimiento y todo tipo de enfermedades" 

En la Edad Media, las histéricas a menudo se encontraban asociadas a grupos cerrados de mujeres, sin posibilidad de tener sexo, como los conventos, y sus episodios de histerismo se consideraban posesiones del diablo y, a menudo, eran quemadas.

El famoso caso abierto por el Cardenal Richelieu del convento de las Ursulinas de Loudun a finales del siglo XVII, da una idea del temor suscitado por esas mujeres e implícitamente, por todo lo que estaba conectado a su sexualidad.

En 1868, Moriz Benedikt identificó a los traumas y a la sexualidad infantil como fuente de la histeria.

Durante demasiado tiempo, la histeria fue un síntoma más de una sociedad profundamente machista y anclada en conceptos erróneos, como cuenta Francisco de Javier Santiago de la Universidad de Salamanca:

" En ese momento, desde un punto de vista psicoanalítico la etiología de la histeria es debida a la represión de sucesos traumáticos o fantasmáticos de origen sexual. El hombre era dueño de su deseo y de su animalidad sexual aceptada como normal.

La mujer, castrada en su sexualidad, no podía cuestionarse abiertamente el más mínimo deseo. Al más puro estilo burca escondía su cuerpo. Es decir, nos encontramos con una mujer que tiene que negar su cuerpo y su deseo pero además, por otro lado, también tenía vetada el acceso a la cultura [...]. A la mujer solo le quedaban tres salidas: sublimizar sus impulsos sexuales, actuarlos y convertirse en una perversa indeseable, o reprimirlos y convertirse en una histérica.

De aquí que hasta cierto punto podamos decir que una de las primeras revoluciones femeninas a nivel sexual surgió de la insatisfacción de su deseo bajo la oscura capa de la histeria. El síntoma histérico no era más que el grito desagarrado de la lucha femenina interna entre su deseo y lo que era deseable, respetable y esperable de una mujer."

Los síntomas de la histeria podían ir desde alteraciones menores como dolores abdominales, atragantamiento, ceguera parcial hasta pérdidas del conocimiento, caídas controladas, epilepsias con paro respiratorio, y recreación de escenas eróticas o violentas. Estos trastornos no provienen de una simulación del paciente, el cual se cree realmente paralizado, ciego o amnésico. Hoy en día no se diagnostica como una sola enfermedad, sino que se aplica tratamiento personalizado a cada uno de los síntomas.

2. LA INFIDELIDAD Y EL DIVORCIO

Otras consecuencias de la falta de sexo, pueden ser la infidelidad conyugal, que conlleva mayor riesgo de divorcio (1ª causa de divorcio en EE.UU), riesgo alto de ataque cardíaco, depresión, baja auto-estima, estrés en la relación, y mal humor sin causa aparente. Se dice que el 60% de mujeres y el 75% de hombres han sido infieles en alguna ocasión. Algunos terapeuras consultados hablan que el 90% de las relaciones de pareja se rompen debido a terceras personas.

Así que de todo lo anteriormente expuesto se extrae que una práctica saludable del sexo en pareja nos ayuda a equilibrarnos.

Dicho de otro modo, al tratarse el ser humano de un ser sexual por diseño genético (perpetuación de la especie), la no-práctica de una vida sexual sana, tiende a ser una causa más de desequilibrio.

Desde éstas líneas no se pretende moralizar ni estigmatizar ningún comportamiento. El único que puede decidir si lo que hace en el mundo del sexo es bueno o malo (si es saludable), es su protagonista, o sea uno mismo.

Puede ayudar saber que cualquier trastorno del comportamiento se descubre por 2 factores:

  • La forma en que ésta conducta nos hace sentir: ¿cómo te sientes interiormente algún tiempo después de realizar el comportamiento?.
  • La forma en que ésta conducta afecta a tu entorno más próximo: si sigues con tu comportamiento, … ¿te causará problemas con tu pareja?, ¿en el trabajo?.

Veamos las diferentes formas en que puede presentarse el deseo…

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